Los ligueros son prendas complementarias de la lencería que han sido usados por mujeres durante generaciones. Desde su invención, no sólo han tenido como tarea seducir, sino también brindar sujeción a las medias altas. Hoy en día, los diseños varían pero siguen haciendo lucir igual de bien a las mujeres que los usan. Aquí hay unos sencillos consejos sobre los ligueros, cómo elegirlos correctamente según quieras vestir.

Dos elementos cruciales para elegir un liguero son la talla y los broches. Esto garantizará que te quede bien y todo se mantenga en su lugar. Para mayor comodidad y seguridad, elige ligueros que tengan más de cuatro broches; aunque si sólo lo usarás por un rato para seducir a tu pareja en la intimidad, uno de cuatro broches bastará. Evita los broches fabricados en plástico, ya que pueden romperse al poco tiempo por la tensión ejercida; elige mejor los fabricados en metal para que el liguero tenga más vida útil. Debes medir tu cintura para saber la talla, ya que el liguero necesita estar ajustado allí para cumplir su función. Este puede traer una cinta elástica o un broche para cerrarlo, de ser este último el caso, entonces debes elegir obligatoriamente tu talla correspondiente para que no se salga de su lugar.

Para escoger un liguero, piensa el uso que quieras darles es algo a tener en cuenta. Si los usarás a diario, elige colores neutros y diseños lisos que no se noten por encima de tu vestimenta, sino que más bien te den mejor figura y disimules imperfecciones. Si los usarás en casa, hay una extensa gama de diseños que puedes elegir, desde reservados, elegantes y sensuales, hasta atrevidos y alocados. En ambos casos debes recordar que el liguero es un complemento, debes elegirlo según el color del resto del conjunto, también teniendo en cuenta la vestimenta que te pondrás encima. Piensa bien en lo que usarás para que ninguna parte desentone.

Por último, al buscar ligueros de novia,  debe basarse en tu comodidad y gusto. Si eres de quienes no les gusta llevar tantas cosas encima, entonces no lo compres, a menos que sólo quieras usarlo en la habitación con tu hombre. Si deseas usarlos como prendas frecuentes, entonces úsalos siempre que puedas para que te sientas más cómoda y puedas lucirlos sin problema.